Programa de Aikido para niños y niñas:

Antes que nada tenga en cuenta que Aikido no es un deporte, pasatiempo o recreación; es una disciplina, un proceso educacional para entrenar la mente, el cuerpo y el espíritu; una disciplina que integra lo físico y espiritual con valores de vida y tiene sus propias reglas. Si su hijo o hija están interesados en comenzar esta disciplina, también le solicitamos lea las REGLAS DEL DOJO para interiorizarse acerca de nuestra disciplina y las REGLAS PARA PADRES Y NIÑOS y hable con su niños acerca de la disciplina que van a comenzar y sus reglas.

El programa niños de Oeste Aikikai ofrece a los más jóvenes miembros de su familia una excelente introducción al Aikido. Los niños aprenderán no solo técnicas básicas de Aikido, sino también una variedad de habilidades y principios a través de ejercicios físicos y disciplina mental. La curricula alienta a los estudiantes a aprender la etiqueta necesaria y respeto por la tradición, el desarrollo de sensibilidad y paciencia hacia sus compañeros estudiantes, mientras los mantiene físicamente entrenados y altamente comprometidos a la vez que entretenidos. También aprenden los niños su ubicuidad espacial, el ma-ai (distancia, tiempo, espacio), su lugar propio en nuestro mundo y en su relación con sus semejantes de igual edad, mayores y menores. El programa también hace énfasis en la cooperación entre pares, fomentando un agudo sentido de empatía, además de prohibir el uso de técnicas fuera del Dojo y fomentar que los niños estudien y colaboren en sus casas.

Se hace hincapié en la disciplina, en mínimos detalles como cumplir los horarios, llegar temprano a clase, asistir aseado y con el gi limpio, colaborar (no obligatorio) en la limpieza del tatami, prestar atención, no hablar en clase, respetar las consignas, respetar al otro (a partir del respeto a su tiempo, su turno, etc), a que tengan iniciativa en la elección de un juego o actividad, colaborar con los más nuevos. También se les brinda un momento para compartir alguna vivencia personal o manifestarse frente al resto.

El sistema de graduaciones indicado mediante cinturones de color (desde el 13º al 6º kyu), también ayuda al estudiante a desarrollar un sentido de esfuerzo, preparación y autoconfianza en vencer ese desafío de la presentación de fin de año ante sus pares y padres, generándole autoconfianza a medida que va avanzando a través de los grados. La evaluación se hace durante todo el año y se culmina con la presentación grupal de fin de año.

Las clases de niños estarán separadas en grupos de edades 6 a 8 y 9 a 11 años de edad. Aprender Aikido es beneficioso para personas de cualquier edad. Los niños deben realizar ejercicios regularmente, para estar bien física y mentalmente. Manteniendo esta idea en mente, nos esforzamos en alcanzar estos objetivos con los niños: Desarrollar conciencia física y mental; mejorar la flexibilidad y coordinación; mejorar la autoestima y confianza en sí mismo, ganar disciplina y concentración, practicar la cooperación y trabajo en equipo.

La instrucción se centra inicialmente en torno a los ejercicios físicos diseñados para mejorar las habilidades motoras y aumentar la coordinación física. Luego se enseña a los niños cómo caer sin dañarse físicamente. Una vez que ellos se sienten cómodos con las caídas, se les enseña los principios básicos y movimientos de las artes marciales. En conjunto con estos principios, se les enseña las técnicas del Aikido, además de un tiempo lúdico en el cual los niños y niñas pueden proponer juegos impulsándolos a tener sus propias decisiones y participación activa en la clase. La cooperación y el trabajo en equipo son lo más destacado y puede apreciarse en la colaboración de los niños hacia sus nuevos compañeros en el desarrollo de sus habilidades. No hay competencias en Aikido. Los padres deben comprometerse traer a sus niños para que ellos practiquen al menos dos veces por semana.

La práctica regular de Aikido produce como resultado en los niños un mejor dominio de su propio cuerpo, control de los impulsos, mejoramiento en su concentración y rendimiento escolar. El sentido de pertenencia les da, asimismo mayor seguridad en sí mismos y la no competencia del Aikido fortalece su autoestima. En el aspecto físico coadyuva a su crecimiento permitiendo mejorar problemas respiratorios y posturales. En el aspecto social mejora las relaciones con los demás, en la convivencia y la aceptación de los límites.

La práctica del Aikido desarrolla gran capacidad física, flexibilidad, concentración, equilibrio (tanto físico como mental), y contribuye a que los niños se sientan mejor con su cuerpo dándoles mayor confianza en si mismos y mejor comunicación con los adultos. Las clases están orientadas a brindarles un espacio para explorar y desarrollar toda su potencialidad física, mental, espiritual y social. Esta forma de práctica desarrolla la sociabilidad en los chicos y fortalece el carácter. Pero no hay que olvidar que el Aikido es un arte marcial y como tal también aprenden a defenderse de las agresiones externas y a no paralizarse frente a una situación de riesgo. Una clase de Aikido para chicos se compone de trote, carreras, saltos, gimnasia, elongación, ejercicios de movimientos básicos, caídas, técnicas con los compañeros y diversos juegos. A través de la gimnasia, juegos, técnicas de defensa personal, posturas y diversos ejercicios en un clima divertido y dinámico, se integran todos los aspectos del aprendizaje de los niños. Sin dejar de lado la etiqueta, el respeto y el compañerismo.

Podrá ingresar a practicar previa entrevista de los padres con el Sensei, firmando una autorización para el menor por parte de ambos progenitores y completando los requerimientos de apto médico firmado por profesional y/u otros exigidos por la autoridad estatal.

Podrá comenzar la práctica con ropa de práctica o con pantalón largo y remera o buzo preferentemente blanco y ojotas.